Anteriormente he hablado de las cosas buenas de compartir piso con demás personas.

En este post, hablaré de los aspectos negativos de un piso compartido para que puedas saber mejor a qué podrías enfrentarte si tienes la (mala) suerte de tener unos compañeros no muy ejemplares.

Aspectos negativos de un piso compartido

Empezaré con cuestiones cotidianas y al final te pondré algún ejemplo más heavy. 

Todo es un camino de rosas hasta que entras en la cocina y te das cuenta de que no hay cubiertos para poder comer. Y es que te das la vuelta y ves que nadie ha fregado la loza. Aquí empieza una discusión con tus compañeros de piso para ver quién es al que le tocaba fregar todo lo que hay. Puede parecer algo extremo pero creedme, que no es tan imposible.

El baño

Imagina que estás llegando a clase tarde y tienes que entrar al baño para lavarte los dientes y peinarte. Sin embargo, fíjate tu por donde, está tu compañero de piso duchándose. Entrar no es una opción viable, así que te quedas por fuera, aporreando la puerta para que se de prisa.

Al final, llegas tarde a clase y estás enfadado todo el día. Puede parecer algo sin importancia pero cuando sucede más de una vez todas las semanas, te puedo asegurar que llega a ser muy molesto.

La cocina: Territorio Comanche

¿No te ha pasado nunca que llegas a la cocina y está tu compañero de piso ocupándolo todo? Si la respuesta es que sí, tranquilo porque no eres el único con suerte.

El único consejo que puedo llegar a darte es que prepares la comida antes de que tu compañero llegue o, si no, te verás obligado a esperar hasta que termine.

La lavadora que nunca descansa

Si tienes a tus padres cerca, jamás llegarás a experimentar esta bonita estampa. Si es que no, seguramente habrás llegado a la lavadora y está ocupada. La posible solución a este problema es que pongas con antelación lavadora y así lo evitas.

Aquí no hay quien limpie

Si tienes a un compañero de piso que está dispuesto a limpiar el apartamento cuando toca, no lo dejes escapar porque son una especie en extinción. Por experiencia, normalmente cuando toca día de limpieza parece que vivo solo. El resto de días ya sí que comparto apartamento.

Aspectos negativos de un piso compartido

Estos han sido algunos ejemplos de la parte oscura de vivir en un piso compartido. Quizás no tengáis ninguno de estos problemas pero a lo mejor sí. Y hay que estar preparado para cuando ese día llegue.