Si eres una persona que dentro de poco va a empezar su andadura dentro del mundo universitario, puede que este post te interese ya que voy a contarte las mejores cosas que vas a poder vivir en residencia de estudiantes.

Pensar que vas a vivir en residencia de estudiantes puede impresionar un poco de primeras, pero ya te digo yo que al final, el recorrido vale mucho la pena.

Es por eso que, en este artículo te voy a contar algunas de las mejores cosas que te pueden pasar dentro de una residencia de estudiantes. Eso sí, todo depende de la actitud que tengas a la hora de ir allí a vivir.

Vivir en residencia de estudiantes: Lo que hay que tener en cuenta a la hora de ir a vivir allí.

Antes de decidirte por ir a vivir a una residencia de estudiantes, es imprescindible que te dejes dos cosas en casa: la timidez y el «Qué dirán».

Tú solo piensa una cosa, y sobre todo, si es el primer año que vas a vivir en un sitio como este: casi todas las personas que viven ahí están en tu misma situación de partida. Y con eso, me refiero a que es gente que no conoce a casi nadie, que muchas veces tiene vergüenza de mostrarse cómo es y que de primeras puede parecer cerrada.

Así que, sabiendo esto, mi mejor consejo antes de empezar a vivir en una residencia es que dejes los miedos a parte, tengas una mente muy abierta y sobre todo, ganas de conocer historias, gente nueva, de impregnarte de culturas diferentes y ser siempre tú mismo.

Ahora sí, te voy a contar las mejores cosas que te pueden pasar si vives en una residencia estudiantil.

Mejores cosas de vivir en residencia de estudiantes

-No te vas a sentir solo: Hay mucha gente dispuesta a conocer a otra gente. Basta con que te cruces unas palabras con alguien en el ascensor, por los pasillos o la cafetería para decir «¡Oye!, ¿Vamos a tomar algo?» al cabo de poco tiempo y empezar a forjar un buen sentimiento de compañerismo.

Tú piensa que es gente como tú, que acaban de llegar a un lugar nuevo y hay que adaptarse, sí o sí: Personas nuevas, ambiente distinto, ciudad diferente, carrera, etc. Son factores clave para determinar quién está por la labor y quién viene «de vacaciones» y, créeme que estos últimos se detectan enseguida.

-Empezarás a coger hábitos muy deprisa: Parece que no, pero el hecho de vivir en residencia de estudiantes te va a permitir coger experiencia a la hora de hacer tareas que, meses atrás no te imaginabas que harías.

Por ejemplo, yo no me imaginaba que acabaría poniendo la lavadora (sin perder muchas piezas de ropa), fregando la cocina o cocinando platos más allá de sándwiches. También hay que decir que acabas adquiriendo la necesidad de tenerlo todo ordenado constantemente para no sucumbir al caos (ropa, apuntes de clase, enseres de cocina y baño, etc.).

Parece que no, pero al final si eres una persona desordenada, aprendes a llevar tu vida mucho más organizada.

-Gozarás de muchísima independencia: Podrás llevar a cabo tu vida siendo tú mismo quién se controle. Aprenderás a gestionar tus horarios de muchos aspectos de tu vida: clases, comidas, salidas con amigos, etc.

Además, piensa una cosa: vas a demostrarte a ti mismo que eres capaz de hacer muchas cosas de las que, en un primer momento te habrías visto incapaz de hacer. Cuándo uno se va de casa, al final se adapta sí o sí: no hay marcha atrás.

-Tendrás la oportunidad de explorar una ciudad completamente distinta a la tuya: Si eres como yo, que ha pasado de vivir en un pueblo de isla a una ciudad tan cosmopolita como es el caso de Barcelona tendrás la oportunidad de conocer muchísimos lugares que antes solo veías en fotografías, portales de Internet o por amigos que te lo enseñaban.

Ya te digo desde aquí que, no es lo mismo verlo en foto que verlo en directo. La cosa cambia muchísimo y, si además eres un a persona a la que le gusta viajar y conocer nuevos lugares, entonces esto es una oportunidad más para descubrir mundo.

También es importante remarcar que tendrás más acceso a viajar a un precio más reducido. Te pongo un buen ejemplo: con unos cuántos amigos, desde Barcelona puedes irte a visitar el sur de Francia, ir a esquiar a La Cerndanya o, simplemente ir visitando la península.

Además, si eres una persona a la que le gusta viajar en avión, podrás realizar alguna que otra escapada por Europa ya que las salidas desde la península son más económicas (y también hay más disponibilidad de horarios) que en las Islas Canarias o Baleares.

Y por si no te han parecido pocas las razones… ¡Vas a poder ser tú mismo! Piénsalo: vas a estudiar lo que más te gusta, en una ciudad que te gusta y si tienes la mente abierta, el camino se te hará mucho más llevadero. 

Imagen destacada de RESA LaSalle.